Tras estudiar Pintura e Historia del Arte en la Universidad de Burdeos, esta joven bayonesa decide apostar por la fotografía. Se traslada a París como asistente de varios fotógrafos, pero al tiempo siente la necesidad de volver a su entorno. Inspirada por una Euskal Herria rica y enigmática inicia una serie de fotografías de individuos perdidos en grandes espacios. Los retratos femeninos son otra de sus líneas de trabajo más intensas.